Síndrome de Stendhal

Y Palahniuk me enseña otra cosa, no conforme con decirme que la esencia que tienen los carros nuevos es la misma que usan para los ataúdes en los velorios(cómo me cuenta en Lullaby), o que existen clubs de gente que sabe que en los baños de los aviones puede haber alguien con quien tener un rato de diversión (como me platicó en Choke), ahora me platica del Síndrome de Stendhal, no les diré en que novela utiliza esto para su grand finale, pero sí les diré lo que hallé en la buena, y gran Wikipedia:
“El síndrome de Stendhal es una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo, confusión e incluso alucinaciones cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte.”
Obvio jamás me ha pasado eso, el X-box y los Oxxos me han desensibilizado lo suficiente como para que apenas llore cuando mi grupo favorito toca mi canción favorita de todos los tiempos enfrente de mí, y eso es mucho decir, pero ¿No sería maravilloso? ¿Paralizado por Wilde? ¿Parapléjico por culpa de Bacon? ¿Epiléptico por Van Sant?
Bueno, epiléptico ya soy, y Van Sant sí puede ser capaz de “sindromizarme” (que no sodomizarme, no en la primera cita, al menos) con su última película, Paranoid Park, realizada el año pasado, fotografiada por Christopher Doyle (que había trabajado en joyitas de Wong Kar-Wai como In the Mood for Love) y basada en una novela de Blake Nelson. En la que un chico cuyo mundo gira en torno a patinar, andar con los amigos y responder sólo por inercia a las demandas de su novia, se ve involucrado en la muerte de una persona.
El misterio en sí no es lo suficiente fuerte para una película de misterio, lo bueno es que este filme está lejos del género, sus pasajes de ensueño, su ritmo lento y pausado, las tomas en 8mm de chicos patinando, hacen de este un filme difícil de olvidar, de belleza insuperable y manufactura limpia. Mención aparte merece la música, ejecutada por el ya fallecido Elliott Smith y por Nino Rota, compositor entre otras de la pieza principal de El Padrino.
Vean este film y dejen que su cuerpo sufra de los síntomas Stendahlianos. Mientras, algo de Elliott Smith.
Elliott Smith: White Lady Loves You More
Elliott Smith: Pitselleh
This entry was posted on Jueves, Julio 17th, 2008 at 2:17 pm and is filed under Música, Video. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

